Impuesto sobre transacciones financieras, ¡ya!
Un impuesto sobre transacciones financieras, ¡ya!
En respuesta a la actual crisis, los gobiernos de todo el mundo han estado estabilizando y protegiendo sus economías, así como sus empleos, con el dinero de los contribuyentes. Muchos ciudadanos se preguntan: ¿Quién pagara por ello? ¿Pagarán solo los contribuyentes, o los mercados financieros y bancos de inversión serán también responsables a la hora de pagar parte de la factura?
Gravar al sector financiero aumentaría la equidad del sistema. Además, ello incrementaría unos ingresos del gobierno cada vez más necesarios para promover una transición hacia una sociedad más inclusiva, equitativa y ecológica. De forma paralela al desincentivo de actividades puramente especulativas y socialmente ineficientes, un impuesto sobre transacciones financieras promovería la inversión necesaria para hacer nuestra más sostenible. Y por último, un impuesto global sobre transacciones financieras del 0.05% podría producir ingresos de alrededor del 1% del PIB mundial al año. Tal cantidad podría ser dirigida hacia inversiones públicas a largo plazo para financiar políticas de desarrollo global o de lucha contra el cambio climático. Solo mediante este tipo de políticas mejoraremos la solidaridad a nivel global
Detengamos la especulación
Finanzas sostenibles para crear puestos de trabajo sostenibles y un impuesto sobre transacciones financieras.
Hubo una época en la que los bancos tenían como misión fundamental asegurar los ahorros de las personas y prestar dinero a los ciudadanos y las empresas, así como invertir para crear un valor real en una economía productiva y también en infraestructura social, servicios sociales, educación y formación. Sin embargo, el sistema bancario moderno se ha convertido en una bestia que nada tiene que ver con lo anterior, ya que sirve a los intereses de un grupo reducido de ejecutivos financieros y destruye puestos de trabajo a través de la mayor crisis financiera desde los años 30. Es más, estos bancos son demasiado importantes como para dejarles a su suerte y ahora dependen de las ayudas públicas para poder sobrevivir. Sin embargo, todavía no prestan lo suficiente a los ciudadanos y las empresas para que nuestra economía se recupere. El sistema bancario debe regresar a su función básica: dar un servicio a los consumidores reales y prestar apoyo a las empresas reales.
Para saber mas sobre el impuesto sobre transacciones financieras, haz clic aquí.