Luchemos contra el frade fiscal
Proteger las finanzas públicas, acabar con los paraísos fiscales
Los ciudadanos pagan impuestos. Sin embargo, se ha demostrado que empresas sin escrúpulos –incluidas instituciones financieras que han sido rescatadas con el dinero de los contribuyentes– contratan a los mejores contables para utilizar paraísos fiscales con el objeto de evadir impuestos. ¡Una gestora de fondos ha llegado a admitir que los gestores de capital de riesgo pagan menos impuestos que las señoras de la limpieza! Eso es injusto e inaceptable. El dinero que se pierde en los paraísos fiscales podría ayudar a reparar el agujero en las finanzas públicas y a crear decenas de miles de puestos de trabajo. El sistema fiscal nacional ha quebrado. Cuando los ricos pagan menos las desigualdades aumentan. La fiscalidad internacional no ha conseguido hacer frente a los retos mundiales.